Policía Local

La Policía Local de Sagunto incorpora tecnología de medición acústica para controlar el ruido de motos y ciclomotores

Las infracciones leves conllevan multas de entre 60 y 600 euros, mientras que las graves pueden alcanzar los 6.000 euros

El Ayuntamiento de Sagunto ha dotado a la Policía Local de un sistema integral de medición acústica para el control del ruido emitido por motocicletas y ciclomotores, una de las quejas más recurrentes entre la ciudadanía. La solución comprende un sonómetro de precisión, equipamiento de movilidad y la formación certificada de los agentes, con una inversión total de 18.143,95 euros.

El sistema está compuesto por el sonómetro CESVA SC-250, un equipo de Clase 1 —la precisión técnica más alta en este tipo de aparatos—, junto con tablet, impresora portátil y un tacómetro digital que mide las revoluciones por minuto del motor del vehículo inspeccionado.

En el momento de realizar mediciones, los datos del sonómetro y el tacómetro se vuelcan automáticamente en la aplicación, que genera en el acto el acta de medición y, si procede, el acta-denuncia, indicando en tiempo real si la infracción es leve o grave. Toda la documentación queda alojada en el servidor municipal y es consultable por los agentes desde cualquier punto de la ciudad.

Junto a la obtención de los equipos, los agentes han recibido una formación presencial de tres días. El curso combina teoría sobre la normativa de aplicación y manejo del sonómetro con ejercicios prácticos de intercomparación realizados en las propias instalaciones de la Policía Local.

La concejala de Policía, María José Carrera, ha subrayado la importancia de esta adquisición: "El ruido de algunos ciclomotores y motos es un claro ejemplo de incivismo y una de las molestias que más nos trasladan los vecinos, especialmente por las afecciones al descanso y a la calidad de vida. Desde ahora, los agentes pueden actuar con todas las garantías legales y levantar denuncias sólidas ante estos casos”.

Cabe recordar que la normativa autonómica —la Ley 7/2002, de 3 de diciembre, de Protección Contra la Contaminación Acústica— prohíbe la circulación de vehículos que superen los límites de emisión sonora establecidos y faculta a la Policía Local para inmovilizar aquellos que los rebasen en más de 6 dB(A). Las infracciones leves conllevan multas de entre 60 y 600 euros, mientras que las graves pueden alcanzar los 6.000 euros.